En los inicios de la programación y hasta principios de los sesenta, no había estructuras bien definidas en la forma en que se escribía el código. Se disponía una línea tras otra de programación construyendo un único e inmenso bloque, que constituiría el programa.
Los procedimientos y funciones son bloques de código reusables, que pueden ser invocados en cualquier parte de un programa, mediante expresiones que les representan. Son algoritmos específicos en un lenguaje de programación que resuelven un problema definido. Pueden ser usados cada vez que es requerido, simplemente colocando la expresión que les invoca, sin necesidad de reescribir todas las instrucciones que representan a tal procedimiento o función. Por ejemplo, si se desea la raíz cuadrada de un número, podría usarse la expresión Sqrt(x). La x dentro del paréntesis es llamada argumento, siendo el número del cual se desea la raíz cuadrada. El argumento permite especificar la entrada a la función cuando el programa se está ejecutando. Siendo x la variable que almacena el número 12 para un programa, la función buscará la raíz cuadrada de 12. Cuando la función encuentra la raíz cuadrada, devuelve el valor al programa que la invocó.
A los procedimientos y funciones en conjunto suele denominárseles también rutinas o subrutinas. Dependiendo del lenguaje de programación que se esté utilizando y de acuerdo a cómo éste implemente las rutinas, se pueden imponer algunas diferencias entre las funciones y los procedimientos. Las funciones, en general, son rutinas que devuelven un valor como resultado a partir de uno o más argumentos. Es el caso de las funciones matemáticas, que calculan el logaritmo de un número, su raíz cuadrada,... Los procedimientos por otro lado, son aquellas rutinas que no devuelven un valor, sino que realizan una acción determinada, usando tal vez un grupo de argumentos. Es el caso, por ejemplo, de un procedimiento para presentar por pantalla una circunferencia, en la que tendría que suministrarse simplemente valores como la posición en la pantalla y el radio de la misma.
Es el orden en el cual se van ejecutando las instrucciones del programa. Aunque un programa puede estar constituido por muchos archivos, regularmente cuenta con un archivo, que constituye su parte primordial, con frecuencia llamado archivo ejecutable, porque es el que la computadora ejecuta cuando el usuario inicia el programa. Entonces, la computadora lee y realiza la primera instrucción y luego continúa o fluye a otra, de manera sucesiva, hasta completar la acción de la última instrucción y así el programa termina. Sin embargo, es muy probable que no todas las instrucciones se encuentren en un único archivo. En este caso el flujo pasa momentáneamente a las líneas de código almacenadas en este otro archivo y luego, devuelve el control al programa principal.
- Confiabilidad, es decir, el programa debe funcionar en prácticamente cualquier situación.
- Debe advertir los errores de entrada comunes y obvios.
- Deben ser bien estructurados, es decir, programas que utilicen organizaciones de la programación estructurada.
- Estar adecuadamente documentado y ser comprensible, no sólo para quien lo crea, sino para otros programadores. Esto es para facilitar las futuras y muy posibles modificaciones que requiera.
- Conjunto de instrucciones que una vez ejecutadas realizarán una o varias tareas en una computadora.
- Secuencia de instrucciones que una computadora puede interpretar y ejecutar.
- Un programa de cómputo o programa informático (software) es un conjunto o secuencia de instrucciones (llamadas también código) que pueden ser interpretadas y ejecutadas en el CPU de la computadora. Esta secuencia de instrucciones se escribe en alguno de los diversos lenguajes de programación que existen, como BASIC.
- Los programas pueden caer en una de dos categorías: Programas del sistema o programas de aplicación.
